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Neurorrehabilitación

Nuestro cerebro funciona como una especie de puzle donde cualquier ficha mal puesta o que falte puede afectar a la imagen que forma, aunque su esencia sigue estando ahí. Si la ficha que falla es una sola o pequeña, la imagen se identificará de igual modo y solo fijándote en el error sabrás apreciarlo. Sin embargo, si el fallo está en múltiples piezas o en piezas de gran tamaño, será más difícil saber cuál es la imagen que forma o podemos malinterpretarla.

Y es en eso en lo que consiste la Neurorrehabilitación: identificar qué funciones están implicadas en las dificultades que muestra la persona y, así, determinar la mejor intervención posible. Tratar de mejorar las funciones cognitivas, evitar su deterioro o conocer sus limitaciones y adaptar su entorno son, en general, los objetivos que se pueden llegar a conseguir.

Poco a poco, gracias a la ciencia vamos conociendo cómo funciona nuestro cerebro así como las posibilidades que tiene de recuperación o de modificación ante una lesión o una alteración en las estructuras. La plasticidad cerebral es la clave de la neurorrehabilitación.

Gracias a esa capacidad de adaptación de nuestro cerebro podemos realizar una rehabilitación eficaz ante:

  • Un daño cerebral adquirido: traumatismos craneoencefálicos (TCE), accidente cerebrovascular (ACV) o ictus, anoxia cerebral…
  • Enfermedades neurodegenerativas: enfermedad de Alzheimer, Parkinson…
  • Trastornos del neurodesarrollo: TDAH, TEA, discapacidad intelectual
  • Enfermedad mental

En SENSORIA, ofrecemos una evaluación completa e individualizada para disminuir las afectaciones que puedan estar causadas por un daño cerebral y permitir un mejor afrontamiento.